miércoles, 14 de septiembre de 2016

DESARROLLO SOSTENIBLE: LA LUCHA POR LA INTERPRETACIÓN

Resumen  


En la segunda mitad de los años ochenta, y sobre todo a partir del "informe Brundtland" (Nuestro futuro común, 1987), el concepto de desarrollo sostenible se generalizó como un objetivo social aparentemente deseado por todo el mundo. Pero desarrollo sostenible, igual que otras ideas (como democracia, socialismo, justicia social o libertad, sin ir más lejos), resulta ser lo que alguna vez se ha llamado un "concepto esencialmente discutible". Parece suscitar asentimiento universal, aunque en realidad se dan de él varias interpretaciones, algunas incompatibles entre sí. El texto intenta un ejercicio de clarificación conceptual por la vía de proporcionar criterios operativos de sustentabilidad ecológica. A partir del trabajo previo de economistas como Herman E. Daly se sugieren los principios siguientes: principio de irreversibilidad cero, principio de la recolección sostenible, principio del vaciado sostenible, principio de la emisión sostenible, principio de selección sostenible de tecnologías y principio de precaución. Se subraya que la sustentabilidad ecológica así definida operativamente no puede entenderse en ningún caso como una construcción puramente técnica, sino que contiene siempre importantes elementos normativos. Este texto se publicó como capítulo 1 del libro de Jorge Riechmann, José Manuel Naredo y otros autores De la economía a la ecología (Trotta, Madrid 1995).

El concepto de desarrollo sostenible, según el informe Brundtland, expresa la importante idea de que hemos de satisfacer nuestras necesidades sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. De otra forma: no debemos vivir hipotecando el futuro de nuestros nietos, no deberíamos ser caníbales de nuestra progenie, como el Saturno o Cronos del mito clásico (la pintura "negra" de Goya conservada en el Prado proporciona a mi entender una buena representación plástica de nuestra actual relación con las generaciones futuras... y con una buena parte de las presentes). Nótese ya que el concepto de desarrollo sostenible es irremediablemente normativo, tiene un gran "debemos" dentro de la barriga: volveremos a este punto más abajo. Como se ha señalado, el principal mérito de este informe estriba en el análisis de las interrelaciones y los mecanismos de causación recíproca entre despilfarro en el Norte del planeta, pobreza en el Sur y destrucción de la biosfera. Pero, desgraciadamente, en el informe Brundtland se afirma que para conseguir este desarrollo sostenible es menester que continúe el crecimiento económico tanto en los países pobres del Sur del planeta como en los del rico Norte: y ésta última afirmación parece ser la única que han retenido la mayoría de los empresarios y de los políticos. Ello ha sometido el concepto de "desarrollo sostenible" a una erosión semántica tremenda, cuyo último estadio puede ser el empleo de la expresión crecimiento sostenido por nuestro incombustible súper economista don Carlos Solchaga: con ella quiere expresar, sencillamente, un crecimiento económico constante y regular en el tiempo, sin altibajos desequilibradores. Cualquier contenido ecológico ha desaparecido del concepto, que incluso es auto contradictorio si se piensa a fondo (2), pero la magia verbal consigue retener un vago prestigio procedente de los análisis -en ocasiones excelentes- del informe Brundtland.
"En el pasado la producción se consideró un beneficio en sí misma. Pero la producción también acarrea costes que sólo recientemente se han hecho visibles. La producción necesariamente merma nuestras reservas finitas de materias primas y energía, mientras que satura la capacidad igualmente finita de los ecosistemas con los desperdicios que resultan de sus procesos. El crecimiento ha sido la medida de la salud nacional y social empleada tradicionalmente por los economistas. Pero el crecimiento industrial continuado en áreas que ya están altamente industrializadas es un valor sólo a corto plazo: la producción presente sigue creciendo en perjuicio de la producción futura, y en perjuicio de un medio ambiente frágil y cada vez más amenazado. La realidad de que nuestro sistema es finito y de que ningún gasto de energía es gratis nos pone frente a una decisión moral en cada momento del proceso económico." Nicholas Georgescu-Roegen, Kenneth Boulding y Herman Daly (1972). "Para proteger el medio ambiente hace falta al menos una buena comida al día." R

El concepto de desarrollo sostenible, según el informe Brundtland, expresa la importante idea de que hemos de satisfacer nuestras necesidades sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

El desarrollo sostenible [sustainable development] es el desarrollo que satisface
las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Encierra en sí dos
conceptos fundamentales:
* el concepto de 'necesidades', en particular las necesidades esenciales de los
pobres, a las que se debería otorgar prioridad preponderante;
* la idea de limitaciones impuestas por el estado de la tecnología y la organización
social entre la capacidad del medio ambiente para satisfacer las necesidades
presentes y futuras"


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